El contrato de arriendo en Chile es un acuerdo legal entre un arrendador (propietario del bien) y un arrendatario (inquilino) en el cual el arrendador cede el uso y goce temporal de un bien inmueble (ya sea un terreno, casa, departamento, etc.) a cambio del pago de un canon de arriendo. Este contrato está regulado principalmente por el Código Civil chileno y, en casos específicos, por leyes especiales relacionadas con arrendamientos comerciales o temporales.
El contrato de arriendo debe formalizarse por escrito si el plazo del arriendo es superior a 1 año, y debe incluir ciertos elementos esenciales como la identificación de las partes, la descripción del bien arrendado, el monto del arriendo, la duración del contrato, las condiciones del uso del inmueble, y las cláusulas sobre renovación y terminación.



